Al encerrarme en el baño, recuesto mi espalda en la puerta… mi cabeza daba vueltas, podía sentir como en mi pecho se despertaba una tormenta… nunca comprenderé porque siento esto cuando estoy junto a él… mi instinto de retarlo se ha esfumado, creo que he sufrido mucho en tan poco tiempo, porque una vez que sus brillantes ojos se fijan sobre mí, me desarma.
—Hace mucho tiempo dejé de desear la luna de alguien, jamás podré corresponderte…
Susurro intentando alejar esa sensación en mi pecho, mis l