Capítulo 21: No podemos perder el poder.
La expresión de asombro en el rostro de Rosalinda se transformó en una mezcla de incredulidad y furia al escuchar las palabras de Brad.
—¡Eso es imposible! ¿Cómo puede estar viva? ¡Ella está muerta! —gritó Rosalinda, visiblemente alterada, con un atisbo de temor en sus ojos.
—¡No lo está! Yara está viva, y su loba es la más hermosa criatura que he visto, así que mi luna ha aparecido y es cuestión de tiempo para que ocupe su lugar en la manada —respondió Brad con firmeza, negándose a caer en la