152. EL LLAMADO DE LA DIOSA
AMALIA
— Por favor Ajax, te lo suplico, vuelve a mí, amor, regresa conmigo, con los cachorros, nunca te perdonarás esto… no… te lo perdona… rás – mis palabras se entrecortaron mientras cerraba su mano y sentía que el oxígeno se me escapaba de golpe.
Vi la muerte de frente, miré a su otra mano levantada, las garras preparadas para bajar y rasgar mi rostro, mi garganta.
Todo sucedió como un borrón y me resigné a morir, no pude llegar a ser nada, sería asesinada bajo el ataque de mi amado mate.
C