122. EL PASADO DE ROWENA
AMALIA
Mi loba ni siquiera ha dicho una palabra, pero es obvio lo mucho que le está afectando el estar cerca de Conall y Ajax.
Camino con mi familia de vuelta a nuestras habitaciones, por suerte la atención se ha desviado a Rowena y no me han interrogado sobre mis intercambios con Ajax.
Por la Diosa, ahora que tengo a mi loba despierta, es como si ese lazo que nos unía se hubiese convertido en una cadena que nos ata a ambos.
Cada toque, cada caricia, cada susurro se multiplica por mil y el dese