111. UN LADO DE LA VERDAD
VLADÍMIR
Me quedé sin palabras por un segundo solo mirándolo con miles de sentimientos en mi pecho.
“Vladímir, es cierto, él es el lobo padre, puedo sentir la conexión” mi lobo me asegura lo que es obvio, sin embargo, es difícil de procesar tan deprisa.
— Hijo, yo…
— No me diga hijo, nunca estuvo ahí para nosotros, quizás si hubiese estado cuidando de mamá, ella… — las palabras se quedaron atascadas en mi pecho.
— Ni siquiera tenía a dónde escapar para ponernos a salvo.
— Espera Fergus, las co