086. ÉL OCULTA ALGO
AMALIA
— ¡Ajax, nooo! – me levanté de repente gritando, las lágrimas quemando mis mejillas y un dolor agonizante en mi pecho.
Soñé que Ajax se iba de mi lado, su espalda se alejaba de mí y por mucho que lo llamaba nunca se volteó, lo perseguí y no pude encontrarlo, mi vista se nublaba llena de una niebla oscura que me separaba de él.
— ¡Amalia, tranquila, respira profundo, vamos, respira! - escuché la voz preocupada de Elsa y sus brazos cálidos me abrazaban.
Me aferré a ella y después de mucho