006. ENCUENTROS INCÓMODOS
AMALIA
Mi corazón latía desesperado mientras casi iba corriendo.
No conozco este sitio y creo que me he perdido entre tantos pasillos.
Salgo al fin a lo que parece una piscina interior techada.
El eco resuena en el espacio vacío, casi en penumbras, al igual que el sonido de mis bailarinas y luego, unos zapatos masculinos.
— Amalia, ¡espera un momento!, ¿hasta cuando piensas rehuirme?
Escucho la voz de mi exnovio a la vez que me toma con fuerza del brazo y me hace girarme.
— Suéltame – ret