Llegue al castillo en horas del mediodía, allí ya había otros trabajadores, entre ellos Domenic, indicando y ordenando que y como se debería hacer. Yo me acerque a paso lento a él.
— hola — salude.
Domenic se dio la vuelta de inmediato y me quedo mirando. Después despidió a los hombres que estaban con él.
— ¿cómo amaneciste? — Me pregunto.
Después miro a un lado y a otro buscando algo.
— ¿y Momo? — me pregunto.
Yo me reí, ¿es que no había sido suficiente con lo que había pasado ayer?
— esta en