CAPÍTULO CUARENTA
~Monique~
Mi mirada se dirigió a la furiosa Luna.
—Bueno, no tengo nada que ocultar. Si que los guardias registren mis aposentos te hace sentir mejor, adelante —me encogí de hombros—. A ver si encuentras algo.
—¡No seas tan presumida, mocosa! —siseó—. ¡Ojalá no tengas nada que ver con esto!
—Cuidado —respondí con suavidad—. Te podría subir la presión. Esa reliquia no se repondrá sola si te desmayas.
Levi soltó una risita antes de poder contenerse. Luna la oyó, y ay, no le gust