CAPÍTULO CINCUENTA Y SIETE
~Mónica~
El salón estaba lleno de invitados. La Luna hizo todo lo posible con las decoraciones esta vez. Es decir, no se reparó en un solo gasto, desde las cortinas hasta los adornos dorados. Había refrigerios exquisitos y deliciosos en cada mesa, acompañados de varias botellas de buen vino.
Mis ojos recorrieron la habitación, escaneando a los invitados que estaban en grupos, buscándolo.
"¡Mónica!" Escuché mi nombre desde los lados. Un gemido bajo se formó interiormen