13. EL VÍDEO DE LA BODA
En un parpadeo, mi sueño húmedo se convirtió en una pesadilla, así nada más, sin siquiera una transición. Pasé de sentirme desinhibida y excitada a estar completamente aterrada, con la espalda pegada al espaldar de la cama. Esta es una situación absurda en verdad, hace un par de minutos mi voz resonaba de manera vergonzosa en esta habitación y tocaba con energía y totalmente encantada el cincelado cuerpo del hombre ahora junto a mí.
Las barbaridades que salen de sus tentadores labios son realme