Capítulo 83. Marca del felino.
La casa estaba en silencio, apenas roto por el crujido suave de la chimenea. Afuera hacía frío; adentro, el calor del fuego envolvía la sala como una manta discreta.
Shun volvió desde la cocina con dos tazas humeantes y dejó una frente a Théon.
—No puedo creer —murmuró, dejándose caer en el sofá— que tengamos que quedarnos despiertos toda la noche… por si los recién casados necesitan algo.
El alfa soltó una risa baja.
—Lo siento. Fue una petición del señor Foster.
Tomó un sorbo del té. Enseguid