Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa amaneció en silencio. Eliot no había dormido. Pasó la noche sentado en el borde de la cama, atento a cada respiración de Seiya, a cada leve cambio en su expresión, como si un parpadeo distinto pudiera anunciar otra crisis.
En el resto de la casa tampoco se había pegado un ojo. Shun y Théon rondaron el pasillo durante horas, cada uno cargando su propia versión de la culpa; atentos, inqui







