Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa estaba en silencio cuando Shun la atravesó. No había voces, ni pasos, ni luces encendidas más allá de las necesarias; solo esa quietud elegante y controlada que siempre había caracterizado ese lugar.
Subió las escaleras sin mirar atrás, sintiendo todavía el calor de la mano del alfa en la piel y la vergüenza quemándole por dentro. Cuando llegó a su habitación,







