—Sabía que en algún momento aceptarías que no podías seguir huyendo del gran Damián, siempre he sabido la atracción que tienes hacia mí desde hace años Silvia, pero no te preocupes, entiendo qué se siente eso —presumía Damián mientras no me quitaba su brazo en mi hombro.
Juro que quería golpear a este tipo por arrogante.
A Marcos se le notaba que no le gustaba la idea que estuviera con Damián, pero era la única oportunidad que tendríamos para sacarle información, pistas teníamos, pero necesitá