—Marcos, no bromees con eso —abrí la puerta de casa y me adentré, él me siguió.
—¿Qué? ¿Acaso no harías bonita pareja con Damián? Ve el lado positivo, te hará las tareas —me siguió molestando Marcos, así había estado en todo el camino.
Rodé los ojos, iba a responder pero mamá salió de la cocina y me vio, tenía sus brazos cruzados.
—Mamá —murmuré entre dientes.
—¿Venías con alguien? —miró para todos lados.
—Hmm no —respondí indecisa.
—Creo que te escuchó hablando sola, Silvia —me dijo Marc