Tras aquellas últimas palabras, Darla prefirió irse de aquel lugar y hacer una visita de cortesía a alguien que sabía que la podía ayudar.
- Darla, querida… ¿Qué haces aquí? ¿Mi hijo viene contigo? -pregunto Rebeca mirando detrás de ella.
- No, suegra, él no viene conmigo y ese es el motivo por el que hoy estoy aquí. -dijo Darla con una mezcla de molestia, pero queriendo parecer ofendida.
- ¡Darla, pasa, hija! ¡Pasa! ¿Qué sucede? Ahora que te veo, luces muy preocupada.
- Lo estoy, suegra, lo est