—Oh créeme que pronto verás su cuerpo en el suelo.
Parpadea como si contuviera algo y luego se ríe.
—Tú hablas mucho.
Se voltea y continúa caminando, lo dejo tranquilo, no voy a insistir en molestarlo por más que me guste hacerlo.
—Él tiene razón —dice Margaret a mi lado—. Hablas demasiado, y esa es una desventaja.
—¿Vas a seguir en mi contra? —Me enojo con ella.
—Es que, si no fueras tan charlatán, hubieses matado al rey cuando tuviste oportunidad, tal vez así Leslie y Tiana seguirían vivas. —