—Porque querida hermana, el demonio ni siquiera sabe lo que es —le susurra, pero puedo escucharlo, sin embargo, los ignoro.
Con poca fuerza me levanto y me mantengo de pie.
—Estoy listo. —les aviso y se voltean.
—Perfecto, te lograste levantar sin mi ayuda —Debon está con una sonrisa, mostrando orgullo.
—¿Hay alguna manera en la que ustedes me maten? —pregunto, borrando su sonrisa.
—Si la hay, pero no está aquí, es una planta. ¿Por qué?
—Porqué si nuestras razas no sé llevan bien, yo no dudaría