¡Joder, joder, joder !. jamás creí que un embarazo me haría tragar como una cerda, ¡No puede ser !. ¿Por qué me pasa esto a mi ?. Desde de lo sucedido con Jefferson, Sebastián se encargó de todo sobre respecto al embarazo dejando a un lado el sexo. ¡Pueden creerlo!
—¡No, otra vez no !. —comencé a hacer berrinches como una niña al ver que había subido dos kilogramos durante el primer trimestre. —Dios, ¿Por qué me castigas así?!.
—Otra vez viéndote en el espejo -volteo hacia la puerta vie