Los rumores no tardaron en aparecer.
Primero fueron comentarios aislados.
Susurros en círculos cerrados.
Después… titulares.
La ausencia de Elena comenzó a llamar la atención. Demasiados días. Demasiado silencio. Nadie la veía en los actos sociales a los que durante tres años jamás falto.
Y en ese mundo eso nunca era casual.
A eso se sumó lo otro.
Los medios empezaron a hablar de una posible crisis en las empresas Christodoulou–Mavrogenis.
Los analistas discutían en televisión,