El despacho de Yannis estaba en silencio cuando la puerta se abrió sin previo aviso.
No hizo falta que anunciaran quién era.
La forma en que entró lo dijo todo.
Xander.
Yannis levantó apenas la vista desde su escritorio, sin apurarse, sin sorpresa.
—Quiero saber dónde está Elena dijo directamente sin rodeos.
Yannis apoyó la pluma con calma.
—Ya tuvimos esta conversación —respondió, sereno—. No te lo diré.
Xander avanzó un paso.
Sus ojos no se apartaron de él.
—¿Cuánto tiempo piensas que puedes