La oficina volvió a llenarse de tensión apenas los abogados ingresaron.
Xander no se sentó.
Permaneció de pie, detrás del escritorio, con las manos apoyadas sobre la madera, como si necesitara ese punto fijo para no perder el control.
—Quiero que esto termine —dijo sin rodeos—. Hoy.
Los abogados intercambiaron una breve mirada antes de responder.
—Georgios Papadakis ha solicitado una fianza —explicó uno de ellos—. Su defensa alega que fue una discusión de pareja… y que actuó en defensa pro