Sentado en la butaca del jet Xander no podía dejar de pensar en lo ocurrido la últimos días. Todo había empezado la noche que su tía arrojo la botella contra el retrato de Elena.
Xander se había quedado mirando el retrato que estaba todo dañado. Ya ni siquiera tenía su retrato.
Miró la pequeña caja que hasta ese día había estado tapada por el retrato. —Elena la clave de Elena – murmuró. Dejo el retrato y comenzó a revisar los cajones. Buscaba la maldita carpeta que Yannis le había entregado