Xander maldijo y fue detrás de ella, la puerta estaba cerrada y ella no tenía intenciones de abrirla.
— ¡Elena abre la puerta!, abre la maldita puerta exclamó él molestó mientras golpeaba la puerta a puño cerrado...
A la mañana siguiente Elena estaba desayunando en la terraza, con la mirada fija en el mar. Había esperado hasta asegurarse que Xander había abandonado la casa para salir de la habitación.
— Buenos días Elena, veo que has decidido salir de tu cueva exclamó Xander detrás de ell