Mundo ficciónIniciar sesión–Mariana, espera ¿Qué haces? –preguntó Sebastián antes que entrara al elevador–.
Solo lo miré sin decir nada. Llevaba una caja conmigo en donde guardé todos los adornos que había comprado para mi escritorio. Había renunciado, pero no me sentía bien, me sentía atrapada, viviendo una mentira que todos los demás habían fabricado. Era una mezcla de emociones en mi interior que no sabí






