Capítulo 68. I can make a hurricane on it.
Llegué a casa abracé a Richard y lloré con él en mis brazos. Me sentía triste y sola, no tenía a nadie con quien hablar, mi madre nunca había sido tan cercana a mí, tenerla cerca era de gran ayuda, pero no me atrevía a contarle mis sentimientos o mis problemas.
–Gracias por hacerme tan feliz–le dije a Richard mientras lo tenía en mis brazos–.
–¿Son de felicidad? –preguntó mamá al ver las lágrimas en mis ojos–.
Dejé a Richard en su cunita y me dirigí a la sala, el whisky se había vuelto mi mejor