Mundo ficciónIniciar sesiónPor una semana pasé con el guarda de Sebastián cuidándome la espalda, siempre mantenía su distancia y jamás tuve ningún reclamo de él. A decir verdad, me sentía más segura de tener a alguien que me cuidara. Erick no había dicho nada sobre la última conversación que habíamos tenido y yo preferí tampoco comentar nada al respecto. Tan solo seguí con mi trabajo y ayudando a mis padres.







