Lluvia…
Me despierto con un fuerte dolor de cabeza, muy común después de tener una crisis de ansiedad intensa, mi mente aún estaba algo desorientada, extendí el brazo y sentí algo suave como la seda, mis instintos se pusieron en alerta, sentir esa tela me ponía los nervios de punta, me giré en la cama hasta caer en el suelo, mi respiración estaba agitada, mis brazos prisioneros entre unas toallas que envolvían mi cuerpo, lo único que escuchaba era el palpitar de mi corazón en mis oídos; despué