95. Mi verdadera reina
3 meses después...
Julienth.
Estoy sentado en mi escritorio, recargado de una manera para nada elegante mirando el frente, mantengo fija la mirada en el reloj, sus manecillas, sigo el movimiento del segundero con mis ojos, Tic Tak, Tic Tak, lo observo terminar su giro de 360°, la manecilla que marca los minutos se mueve un poco y el segundero continúa trazando el mismo camino, Tic Tak nunca me importó el movimiento de ese aparato estúpido, pero ahora, siempre que puedo vengo a observarlo fija