81. Tomame... soy tuya
Lluvia.
No tengo palabras para describir este momento, sabía que meternos los dos juntos en la ducha acabaría en caos, pero no me imaginé que llegaríamos tan lejos, en mi cabeza estaba la posibilidad de besos, unas cuantas caricias, pero al momento de pasar a más allá de eso, me dije a mi misma que si él no lo hacía, yo me iría.
Pero nada resultó como lo pensé, el hecho de que él me dijera las razones por las cuales no podíamos hacerlo ayer en la noche y me dejara en claro que ahora no había