47. Consejos de la abuela
Rexon
Una vez que cubrí a Lluvia con todas las mantas que encontré en la cabaña salí al exterior y tomé mi forma de lobo para después adentrarme el bosque. No sabía de qué manera describir como me sentía, cuando ella me dijo que yo también le gustaba casi se me sale el corazón del pecho, pero ahora ¿Qué debía hacer? No sé por qué tenía la sensación de que no podía hacer las cosas con ella a como eran nuestras costumbres.
No importa a cuantos lobos derrotará en batalla, estaba seguro de que no