40. Todos queremos tu felicidad
Rexon
Al regresar de nuestro patrullaje llegué a casa hambriento, lo primero que hice fue ir directo al refrigerador en busca de una fruta, tomé una manzana y me dispuse ahora a buscar a ricitos. Caminé tranquilamente mientras rodeaba la casa, el lago, pero no se encontraba en el exterior, pensé que andaría por aquí, ya que el muerde traseros de su can trueno andaba fuera.
Entre a la casa de nuevo, pero ella claramente no estaba en la cocina, ni en la sala, su aroma no era perceptible y era un