155. Todo pasa..
Lluvia.
Aprieto los labios lo más que puedo una vez que Kurt cierra la puerta al salir, me espero a que sus pasos sean inaudibles y todavía cuento hasta 60, me quema la garganta, pero es necesario esperar, los lobos tienen muy buen oído. Pasados los 60 segundos más largos y agónicos que he experimentado, libero mi labio inferior de la prisión de mis dientes y suelto un sollozo desgarrador que emerge de las profundidades de mi pecho; este me duele, me quema con cada respirar, las imágenes de aq