12.
El Jeep se detiene y es cuando me doy cuenta de que ya llegamos. Además, Montse aplaude y se baja, pegando brinquitos de emoción.
Mi prima levanta la cabeza de mis piernas y parece desorientada por unos instantes. Sebas se baja y nos abre la puerta, extendiendo su mano hacia ella y esta bufa, bajándose de un brinco ella solita.
―Yo sí te la acepto ―le digo, tomando su mano y bajándome de la camioneta con su ayuda.
Él me sonríe mostrando los dientes y me parece muy lindo como se le achinan los o