Giselle
¿Cómo debía reaccionar alguien ante el posible asesino que le respira en la nuca?
El pulso me latía muy fuerte y la cabeza me dolía demasiado. Estaba sobre la cama cuando abrí los ojos y las manos me temblaban de forma desmedida. Todo estaba oscuro.
Las lágrimas mojaban mis mejillas y sentía mis músculos contraerse en espasmos leves cada nada.
Me había dado un ataque de pánico, a este punto de mi vida ya sabía cuando era de ansiedad y cuando de pánico. Para mi desgracia sufría de ambo