Después de un momento de sorpresa, Zared se sintió tremendamente enfadado.
Miró fijamente a Estrella con ferocidad y rencor y luego le preguntó:
—¿Qué tienes que ver con el dinero?
Estrella se rio fríamente y respondió:
—Me vendiste. Fui yo la que fue vendida. ¿Acaso no tengo el derecho de guardar el dinero? ¿Acaso me has criado tú? No, la que me crio fue mi abuela, no tú.
Luego se volteó hacia Fátima y le dijo:
—Te presenté al Grupo Estrella Imperial porque te debía un favor. Ya te lo he devuel