Aunque Estrella y Clara dijeron eso, después de regresar, Estrella reflexionó bastante al respecto. Dadas las circunstancias actuales, le resultaba difícil quedarse en la preparatoria. Así que Estrella buscó a Claus para discutirlo.
Sentados en el sofá, Claus tomó con gran delicadeza la mano de Estrella y la jugueteó en su palma. Los dedos de Estrella eran pálidos, largos, suaves, y se sentían muy cómodos al apretarlos.
Estrella ya estaba acostumbrada a las diversas muestras de afecto de Claus