Debido a que las acciones de Caín no eran demasiado graves y su disculpa parecía algo sincera, Claus no pudo tomar medidas severas. Tan solo reprendió a Caín brevemente y luego lo dejó ir.
Al día siguiente, Caín regresó de nuevo a la casa antigua con Luna, expresando su deseo de visitar a Rosalía. Llevaron consigo frutas y flores.
Para Luna, esta era la segunda vez que visitaba la casa antigua, y cada vez se quedaba impresionada por la magnificencia de la mansión. Sin embargo, disfrazaba cuida