Estrella acababa de tranquilizarse, cuando el mayordomo entró con una noticia que la molestó aún más.
—Señorita, hay una persona afuera que afirma ser su madre, dice que viene con su esposo y su suegra para visitarla—informó respetuosamente el mayordomo.
Al escuchar esta noticia, Estrella frunció el ceño de forma involuntaria. Si esto hubiera sido en la mansión, quizás habría estado bien y podría haber manejado la situación de una forma adecuada. Sin embargo, esta era la casa ancestral. El hec