Ahora Luna tenía un hijo, y Hada estaba entre alegre y preocupada. Principalmente dependía de la actitud de Caín. Si Caín estuviera dispuesto a aceptar al niño, entonces todo sería alegría. Si Caín no lo quería, no podrían hacer nada al respecto. La familia Burgos tenía poder e influencia en la Ciudad Norte, y no podrían competir contra ellos. Luna estaba impaciente. Cuando llegó a casa, descansó un poco y luego llamó a Caín, pidiéndole que saliera, diciéndole que le tenía una sorpresa.
Caín pen