Originalmente, Claus ya tenía todo planeado, esperando a que Andrés cayera en la trampa y se enredara el mismo en sus propias maquinaciones.
Sin embargo, antes de que Claus pudiera colocar su plan sobre ruedas, Andrés ya había sido expuesto públicamente. Resultó que el abuelo Andrés tenía una relación extramarital y un hijo bastardo, el cual tenía apenas diez años.
Justo en las festividades de fin de año, los parientes de la familia Burgos se habían reunido. La noticia se propagó por todas parte