Al día siguiente, Estrella llevaba su mochila escolar, pero en realidad se dirigió al lugar donde vivía Yael.
Acababa de pedir permiso a Claudia, quien prácticamente no preguntó la razón de su ausencia y simplemente lo concedió. Aun así, Claudia preguntó si se sentía incómoda en algún aspecto, a lo que Estrella respondió que no.
Una vez que Claudia aprobó su permiso, Estrella se dirigió al lugar donde se encontraba Yael. Al llegar, tocó el timbre y fue Héctor quien abrió la puerta.
Sobre la mesa