Estrella regresó a casa después de la escuela y no encontró rastro de Claus por ningún lado.
Normalmente, sin importar cuán ocupado estuviera, Claus siempre se aseguraba de acompañarla a comer.
Además, esta vez, no le había enviado ningún mensaje.
Sintió preocupación en su corazón y preguntó al mayordomo: —¿Dónde está Claus?
El mayordomo respondió de inmediato: —El señor todavía está en la oficina. Tiene mucho trabajo en este momento y le pidió que comiera y descansara por su cuenta, sin esperar