Una vez sentada en el borde de la cama, Estrella hizo un ademán a Claus para que se acostara poco abajo y luego levantó la bata para ver la herida que había estado oculta.
Miró con cuidado el corte que estaba empezando a cicatrizar lentamente, ya no era tan aparatoso a como lo había visto antes en el almacén pues estaba formando una cicatriz marrón, pero aún era ligeramente roja, después de todo, seguía siendo un corte tan profundo que era comprensible que se curara lentamente.
La carne del in