Estrella frunció fuertemente el ceño por preocupación. Para ser honesta, la situación de Claus no era nada optimista.
Era la primera vez que Estrella trataba a un paciente maniaco y nunca había visto síntomas similares.
A pesar de todo, no estaba en pánico. Después de todo, había curado muchos casos raros y difíciles. Solo cuando todos los síntomas aparecieran, podría decidir qué medicina y tratamiento adoptar.
Poco después, llegaron Rosalía, Yune y Zamora, todos con expresiones de preocupación.