Estrella se dio cuenta de inmediato de esa actitud indiferente. Entrecerró los ojos, con una mirada penetrante y aguda, y dijo:
—¿Así te enseñaron a disculparte en tu familia?
Isabella siempre había oído hablar de la reputación de Estrella y quería conocerla. Para ella, Estrella no era más que una chica del campo. Aquellos que no podían competir con su estatus y trasfondo familiar eran simplemente tontos.
Isabella tenía una actitud altiva, como si fuera algo natural, y dijo:
—Siempre me discu