Luna tenía muchas ganas de poner en ridículo a Estrella para que no pudiera quedarse en esta clase, tanto así que no se dio cuenta de la expresión de la profesora.
Ella creía que Estrella no podía resolver el problema y que no estaba más que balbuceando sin sentidos. Luna bufó y rio fríamente.
—¿Vas a seguir pretendiendo que sabes lo que no entiendes? ¿Crees que a la profesora aún le toca enseñar o vas a dar tú la clase?
Estrella se cruzó de brazos, miró tranquilamente a Claudia y se rio.
—Corre