Cuando Estrella regresó a casa después de la escuela, no vio a Claus, pero sí a Yune en la sala tomando té.
Al verla, Yune dejó la taza de té y la miró.
—Estrella, ¿has terminado la escuela? ¿Es duro ir a la escuela?
—Tía, ¿por qué estás aquí de repente? —Estrella se acercó y se sentó cerca de ella.
—Estoy aquí para hacer negocios y de paso ver cómo están ustedes dos, ¿no me dan la bienvenida? —Yune mostró una sonrisa ligera, con un tono ligeramente burlón.
Estrella trató de complacerla.
—¡Cla