Para el lunes los regalos de Estrella se habían vendido. Depositó todo el dinero que consiguió en su tarjeta bancaria y luego fue a ver a Héctor a la enfermería.
Una alumna tenía dolor de estómago y Héctor le estaba dando una receta. Estrella no entró enseguida para evitar otro malentendido y esperó a que se hubiera ido.
Héctor guardó el frasco de pastillas y se sorprendió un poco al ver a Estrella.
—Jefa, ¿qué haces por aquí?
Normalmente Estrella solo venía los miércoles y los viernes.
—Ayúd